BANGKOK
Primera experiencia (obligatoria, por otra parte): tuk-tuk. Fue muy divertido (aunque mis padres no opinan lo mismo).

Chatuchak Weekend Market... ENORME y lleno de gangas. Parada indispensable.

Y por fin... el Grand Palace. IM-PRESIONANTE.

Golden Stupa. Sin palabras...

Típica estatua del guardian.

Y otros pequeñitos, todos en fila... qué majos.

Ese árbol es una obra de arte... de fondo, templo con los característicos tejados tailandeses.

Buda yacente.... gigantesco (¿pero cómo lo metieron dentro del templo?)

Los pies del susodicho.

KO CHANG
Lo primero que me dijeron mis queridos papis al subir al autobús fue algo así como "¿Cristina, dónde coño nos has metido?". En fin, ahí todos como sardinas en lata, y pensando: por lo menos hay aire acondicionado (esas cajas rosas que cuelgan del techo). Lástima que explotaran a mitad de camino.

Después de la experiencia, tocaba barquito. Otra vez apretados, pero por lo menos ni nos hundimos ni nada.

La odisea mereció la pena... menuda islita.

Los siguientes días, vagueando con estilo. Masaje tailandés. Ains.

Los bungalows, muy cucos, y todo muy estilo turista.

Con chiringuito incluído, claro.

Pero no todo fue pasividad... también montamos en elefante (menos Félix, que se rajó).
