LPC es el único lugar…
-Donde te sientas en el váter y puedes elegir lo que leer (el “Calendario del tío John”, la última edición de “Poesía en el baño” o el recordatorio de que en Botswana hay una sequía de morirse –de sed-, así que mejor asegurarse de que los grifos no gotean).
-Donde si no entiendes algún concepto de alguna asignatura, llamas a casa de tu profe, que sale y se sienta contigo en las escaleras (aprovechando para tomar el sol un ratito) mientras te lo explica.
-Donde puedes aprender a tomar el pelo a tu amiga japonesa… en su propio idioma.
-Donde se planea un debate sobre el Protocolo de Kyoto en el que cada uno representará la postura de su país (sí, en horario extraescolar y por iniciativa de los propios alumnos). Es más, LPC es el único lugar donde dicha actividad se anuncia con teatro… y a nadie le sorprende que una chica en mallas rojas con unas braguitas azules por encima y una camiseta con la “S” de Superman se presente para salvar el mundo, que está siendo pisoteado por los antiecológicos consumistas de hoy en día.
-Donde transportas un libro de matemáticas de casi 700 páginas de un lado a otro en lugar de fotocopias (para ahorrar papel).
-Donde la profe de biología te enseña su truco de la niñez para aprenderse los colores del arco iris, y cuando ve que pareces confuso en el asunto de los pigmentos y las longitudes de onda (fotosíntesis), te pone a pintar los apuntes con colorines para que lo entiendas mejor. ¡Ah! Y luego se queja de que no nos va a dar tiempo a acabar el programa.
-Donde la profe de inglés deja de dar clase porque hay otras cosas más importantes que comentar… y acabas la clase sentada en un círculo en el suelo (entre el tailandés y el nigeriano), para interactuar mejor.
-Donde el profesor de Estudios Chinos se encarga de todo el papeleo para sacar tu visado… porque te lleva de excursión a China Interior.
-Donde la profesora de química (sí, esa con fama de ogro) te muestra su lado humano cuando hace todo lo posible porque recuperes esa lección que te saltaste (sin querer) porque te quedaste dormida… y te dice que le preocupas últimamente, que pareces estresada.
-Donde comes entre tu amiga japonesa y tu amigo hindú, enfrente del libanés. ¡Ah! Cuando te levantas de la mesa para ir a buscar algo, le haces una carantoña a la hija de la profe de inglés (que es una monada) y te ríes un rato con el chinito de la profe de economía, que no para quieto. Y si vas a comer un sándwich, le pides los ingredientes a la señora china en español (porque se le da mejor que el inglés).
-Donde, para variar un poco, llevas al francés de “paquete” en la bici, en lugar de que te lleve él a ti. Y ambos sobrevivís.
-Donde, entre el informe del laboratorio y el trabajo de estudios chinos, aún sacas un ratito para escuchar el primer programa de la Webradio del colegio…
-Donde te metes a la ducha y te mueres de frío porque se están duchando otras tres a la vez que tú, y claro, el agua caliente no llega…
-Donde te acuerdas de que tienes clase el sábado… y te entran las prisas por terminar eso que creías era para el miércoles.
Y lo más importante… LPC es el único lugar donde todo esto pasa en un solo día.

(snif… acabo de pasar otra hoja en mi calendario)