
Sigo de bajón. Sigo sola… me he levantado tarde (justo para llegar a comer), ayer me acosté a eso de las 3, pero dejé terminado el maldito Coursework de Chinese Studies. Para comer había pizza, me he quemado la lengua (estoy practicando un poquito el estilo Meursault, para mi World Lit. del año que viene…). Después de comer, he impreso el Coursework y he ido a llevárselo a Jason, pero no me acordaba si vive en el primer piso o en el segundo, así que he ido a preguntar a Morgan… Maria estaba allí. He estado un ratito con ellos, pero me he salido pronto (no aguantaba más… imagínate a ella hablando de que la silla que le va a dejar a Morgan está un poco rota, y acto seguido preguntándome si me quiero quedar alguno de sus muebles…).
Después, he estado trabajando en mi block de inglés, mientras escuchaba a Michelle Branco (me hace ilusión entender la letra de las canciones). Hora de cenar… allí estaban Mana y Sudeep… su plan para esta noche, estudiar (juntos). Laura está en los Rugby Sevens. Supongo que no me ha venido tan mal… más tiempo para estudiar. ¡Ja!
He estado con biología hasta casi las 12. Era poquita teoría, pero no había manera de concentrarme… me he cansado de contar las veces que me sorprendía con la vista fija en la pared, en una foto, en las polillas del techo… divagando. En fin, por lo menos parece que he entendido un poco más la dichosa “respiration”.
Estoy melancólica… sabía que si me iba a dormir, iba a pasarme horas dando vueltas, como últimamente. Así que he decidido ver una peli. La naranja mecánica. Perturbadora, eso es cierto… pero me da otras cosas en que pensar, en vez de revolcarme en mi desdicha. Odio la autocompasión, pero no sé cómo sacármela de encima.
El título original de la película es "The Clockwork Orange". "Orange", en inglés, significa "Naranja", pero en verdad proviene de otra palabra: "Ourang", una palabra de Malasia donde el autor del libro, Anthony Burgess, vivió durante varios años. Esta palabra tiene otro significado y es el de "persona". De esta manera, el escritor hizo un juego de palabras, y realmente, lo que el título significa es "El hombre mecánico". Es decir, Álex después de aplicarle el tratamiento Ludovico.
También se hacen varias referencias a la peli en los Simpsons… interesante.
Personalmente, me ha impactado bastante. Las primeras escenas, de una violencia y una (…) (ahí va una palabra que, en mi opinión, describe perfectamente la sensación que me produjo el ambiente de las primeras escenas. Por desgracia, aunque sé que esa palabra existe y que yo la conozco, está escondida en un rincón de mi cerebro, empujada hacia la última fila por todo el vocabulario nuevo –en inglés- con el que lidio diariamente. No se puede tener todo, supongo) increíbles, totalmente esperpéntico, a la vez que cargado de simbolismo, me han impactado mucho. Sin embargo, lo que más me lleva a la reflexión es el estado en el que queda Álex tras el controvertido tratamiento… el libre albedrío. La posibilidad de manipularlo a placer… “The clockwork orange” tiene mucha miga, definitivamente. Sin embargo… creo que no es plan de ponerme a analizarla ahora. Dejaré al tiempo hacer su labor.