
Hoy no es un buen día. Definitivamente no. Me tenía que haber quedado en la cama y no levantarme hasta mañana...
En bio, cuando yo pensaba que por fin me enteraba de lo que hablábamos, me he dado cuenta de que no (y el examen es el lunes). Por lo menos, Wendy nos ha dado chocolate... ;)
Hemos tenido TOK en el bloque largo... por Dios, no me he muerto allí mismo de milagro. Nada más acabar, he venido a la habitación y he dormido durante Chinese Studies (es la última clase libre que teníamos para escribir el Coursework, no es que me la haya saltado). Me ha sentado bien, pero me he levantado fatal (es lo que tiene dormir por 45 minutos cuando necesitas horas...). Química... examen la próxima lección... y Lynn decide dejar que lo hagamos con el libro, lo que me da muchísimo miedo. Para rematarlo, nos pasamos la clase viendo algo que, cómo no, me suena a chino. He salido "deprimida" de esa clase. No he ido a comer, porque estaba muerta, así que me he echado otra "siesta" de un par de horitas (hubiese sido así si Angel y el gilipollas de su novio no hubiesen estado gritando la mayor parte del tiempo).
Y... ahora viene lo peor.
Maria Cristina (la nica) ha estado sin ir a clase desde que volvimos de Project Week. La semana pasada estuvo enferma, pero ya me parecía que duraba demasiado, así que la pregunté y me dijo que venía a contarme, que por el mesenyer no.
Ahora me siento culpable, no he estado pasando suficiente tiempo con ella... ni con nadie más esta semana.
Pues... resulta que el martes se va. Vuelve a Nicaragua. Yo sabía que ella no ha estado bien durante mucho tiempo, pero yo qué sé, yo también tengo altibajos constantemente, a veces me da por pasarme el día en la cama, bloqueada por el estrés, o no ir a comer, o comer demasiado... a mucha gente aquí le pasa.
El caso es que, unos 5 meses después de que se lo comentara a su tutora, ésta le llevó a un psiquiatra, que le diagnosticó depresión leve. Y ya la ves tomando antidepresivos (y yo sin enterarme) sin que se le pasara demasiado. Al volver de PW, se dio cuenta de que le daba terror volver al colegio, al estrés, a los exámenes... que no podía con el nivel de exigencia de los profesores... y decidió marcharse. Sus padres lo aprobaron, el director dijo que hiciera lo que quisiera, que él estaba demasiado ocupado para hablar con ella (nuestro querido director...). No lo sabe mucha gente, ha preferido mantenerlo en secreto.
Por lo menos me ha alegrado ver que parece muy segura de su decisión, y (por fin) muy tranquila. El año que viene (en febrero) empezará medicina en Nicaragua (allí la educación universitaria empieza un año antes que en España, así que cuando vino aquí ella ya podía haber estado estudiando una carrera), mientras tanto, seguirá un tratamiento con algún psicólogo allí y, simplemente, se dará tiempo. Igual viaja por Europa este verano... si lo hace, pasará por España.
Y yo... estoy jodida. Coño, sí que es cierto que últimamente nos habíamos distanciado, porque ella prefería pasársela en su cuarto, pegada a la computadora, nunca salía, a veces ni iba a clase... pero seguía siendo una de las personas importantes para mí aquí. Una de los escasos "anormalitos". Ahora me pregunto si de verdad esta oportunidad única que tenemos aquí merece la pena. Si el nivel de responsabilidad y esfuerzo que nos exigen no roza la inhumanidad (tenemos 17 años... parece que se olvidan de eso).
He vuelto (me había ido a Peer Support Training, interesante y divertido). Es viernes por la noche. Creo que me voy a volver a pasar el finde con la nariz metida entre los libros. ¿De verdad merece la pena? Quiero estudiar genética. Siempre lo he querido. Puedo conseguirlo. Pero... estoy perdiendo un montón de oportunidades que el estar aquí me proporciona. Intento aprovecharlo todo, y me da la sensación de que lo único que estoy consiguiendo es estropearme la salud... llevo una semana durmiendo de 4 a 5 horas diarias, sin darme ni un momento de descanso, no demasiado bien psicológicamente... y lo malo es que tengo que seguir esforzándome así (o más) por lo menos hasta final de curso. Creo que, ahora mismo, lo que me mantiene en pie es la rutina que he "construido". Si me permito un momento de debilidad, un paréntesis... me vendría abajo.
Me siento sola... por lo menos he comprendido que no puedo seguir huyendo (sí, este es mi 4º colegio, es diferente... pero nada ha cambiado), sino que tengo que enfrentar la situación y buscar una solución. Eso es un avance... pero sigo sintiéndome sola. Ahora, quizá, más que nunca en LPC. Maria se va. Mana no tiene ojos más que para Sudeep (y me alegro mogollón por ella, que conste). Laura... se pasa la vida en la clase de arte (es muy duro para los segundos años acabar todos los cuadros que tienen que hacer) o en casa del profesor de arte. Morgan vive en otro mundo, en el que sólo existen su ordenador y su novia (por cierto, viene a visitarlo en un mes...). Me llevo bien con mis roomies... pero ellas se llevan mejor con sus novios.
¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué no aquí, ahora, así...? ¿Acabaré algún día mi búsqueda?
PD: genial, para rematar el día... Vongai (mi roomate) toda pedo potando por todas partes. De lujo.