Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Pensamientos

Archivado en Diario • Fecha: 08-03-2005 23:52:27



Tanto hablar de todo lo que me ha pasado por estar en Babia, en el otro post no he dicho nada de lo que me tenía "preocupada".
Antes de LPC, mis ideas estaban bastante ordenadas. Podría decirse que me conocía aceptablemente, cuando hacía algo sabía por qué lo hacía (aunque a veces no pudiera evitarlo), casi todo parecía encajar...
Yo creía que era ese "autoconocimiento" era lo que me permitía entender a los demás. De alguna manera, siempre he sabido lo que el resto de la gente piensa, sus motivos para actuar (sean más o menos racionales), incluso si ellos no lo tenían del todo claro. No es que siga ningún proceso racional para entenderlo, no pienso en cada pequeño detalle en plan Sherlock Holmes, simplemente proceso esos detalles sin enterarme y en cierto modo "sé" cuál es el problema, como se siente la persona, qué teme, por qué lo teme, cómo enfocarlo... es como con los profes... siempre consigo que les guste lo que hago, no porque sea perfecto, sino porque consigo adecuarlo a las exigencias personales de cada uno. Y no tengo una lista de esas exigencias y la chequeo cada vez que voy a presentar algún trabajo, simplemente, "intuyo" de alguna manera lo que quieren y, dentro de mi estilo, se lo proporciono...
Me daba (y me da) un poco de miedo, me da la impresión de que tengo un arma muy poderosa en mis manos. Puedo hacer reír y llorar, causar preocupación y tranquilidad, llevar el tema de conversación hacia donde me apetezca, tergiversar las cosas para que parezcan lo que no son... en definitiva... aliviar, hacer que la gente se sienta comprendida... y también hacer mucho mucho daño.
Me da miedo que esto se desborde, que de repente me entre la tentación de usar esta "habilidad" para lo que no debo, olvidarme de los sentimientos de los demás en mi propio beneficio... no sé por qué me planteo esto ahora, quizá cuanto más me acerco al mundo de los "adultos" me doy cuenta de que muchas personas funcionan así, y quién sabe, probablemente ellas, en su juventud, tuvieron sus ideales, sus sueños, sus valores que juraron seguir siempre... las vueltas de la vida, sus golpes... las hicieron cambiar. ¿Por qué no me iba a pasar a mí?
Todo esto viene a cuento de que no soy ni de lejos la misma persona que hace 6 meses. "¿En qué has cambiado tanto?", me preguntaba Bego. El problema es que no lo sé. Mi vida aquí es tan caótica, hago tantas cosas en tan poco tiempo, me queda tanto en el tintero... que no tengo tiempo de "investigar" en mí misma. Claro, queda una sensación de intranquilidad, de tener algo pendiente, una inquietud que permanece latente... probablemente, la causante de mis problemas de concentración al estudiar. Cuántas veces me habré sentado delante del libro, y en un momento puntual, descubierto que llevaba en las nubes (léase pensar en la conversación que había tenido esa mañana con Mana, en la sensación de "hogar" que me empieza a producir LPC, en esos momentos de soledad que siempre me acompañan aunque esté rodeada de gente...) durante no se sabe cuánto tiempo, presumiblemente mucho.
Lo mismo por las noches. Creo que hoy he encontrado la razón de ese incomprensible insomnio. ¿Cómo puede ser que, durmiendo 5 horas al día, me cueste conciliar el sueño cuando me voy a la cama? Debería caer fulminada en el momento en que mi cabeza toca la almohada, pero no. Me he dado cuenta de que, simplemente, no puedo parar de pensar. Todo lo que me ha pasado durante el día, y he ido apartando a un rincón de mi mente ("ya pensarás en ello más tarde, ahora concéntrate en lo que tienes que hacer", dice siempre mi Pepito Grillo) pugna por ser estudiado y resuelto antes de que el sueño lo borre para siempre. Mi cerebro es un hervidero de sinapsis, cuando lo único que quiero es dormir...
¿Cuáles son mis prioridades? Está claro que no tengo suficiente tiempo para llevar mis estudios al día, conservar las amistades y concederme un tiempo para mí misma. ¿Qué es lo que tengo que sacrificar? QUIERO tener éxito en los estudios, ahora que el sueño de mi vida está al alcance de mi mano, sólo me hace falta poner algo de mi parte (esfuerzo, mucho esfuerzo) para conseguirlo... (no one can make your dreams come true but you). QUIERO mimar, cuidar, regar y fertilizar mis amistades, porque Mana, Laura, Maria, Alaa, Smriti (sin olvidarme de la gente back home)... son mis apoyos en mis momentos de bajón, son ya parte imprescindible de mi vida, se merecen todo lo mejor y quiero hacerles sonreír, olvidarse por un minuto de las preocupaciones, pasar tiempo con ellos... Siempre he tenido cierta tendencia a depender de las personas cercanas a mí... quizá porque nunca he tenido muchos amigos, me he apoyado más en los que estaban a mi lado. Necesito seguir en contacto con mi gente en España, necesito dedicar un ratito cada día a mis amigos aquí. No creo que esté dando demasiada importancia a las relaciones interpersonales, creo que las personas son lo que hacen que la vida merezca la pena ser vivida... gente, gente... por la gente y con la gente. Todos somos iguales, LPC me lo ha confirmado. Todo lo que sentimos se parece, todos necesitamos a los demás. Somos débiles, vulnerables... nos apoyamos los unos en los otros porque si no la vida podría con nosotros. En la naturaleza, una cebra no dudaría en dejar atrás a una cría en las garras de un depredador, si su propia vida estuviera en peligro. ¿Cuántas madres han muerto por salvar a sus hijos? ¿Cuántos han arriesgado todo por estar al lado de sus amigos cuando lo necesitaban?...

Más que quiero, NECESITO dormir, es algo contra lo que no se puede luchar. NECESITO también ordenar mis ideas, mis prioridades, seguir creciendo interiormente no sólo a través de lo que el exterior me ofrece, sino también cultivando mi interior. ¿Cómo elegir? ¿Cómo encontrar un equilibrio? ¿He dado con la pregunta clave?
Sigo conservando mis rarezas (o ese "ser demasiado especial")... ¿demasiado para qué? Para encajar, para sentirme a gusto, para sentirme comprendida al 100 %, para ser yo misma sin tener que renunciar a mis ideas para integrarme... no más ataduras, no más fingir... ¿qué me lo impide? También he estado pensando en ello recientemente (en realidad, siempre lo hago, es el tema estrella en la programación diaria de mi cerebro). Últimamente he estado navegando por Internet (bendito ¿? portátil), y por casualidad me topé con un foro de superdotados... empecé a leer testimonios de gente con la que me sentía identificada, síntomas en los que creo encajar... quizá sólo sea un truco de mi subconsciente, supongo que me sentaría genial encontrar una razón para esa "rareza" que me atormenta, descubrir que no soy la única, que no es "culpa" mía en ningún sentido... ¿me estaré obsesionando? La decepción puede ser mayúscula, todas mis "explicaciones" echadas a perder, un empezar de nuevo... creo que llegará un momento en el que me canse de volver a empezar, de luchar contra una causa perdida, de intentar encontrar un sentido a las cosas. Ya estoy cansada, pero sé que seguiré adelante. Lo que no tengo tan claro es hasta cuándo.
Es cierto que la vida tiene "momentos película". Así llamo yo a esos instantes en los que un resorte se activa en tu cerebro, y visualizas como, de alguna manera, una etapa de tu vida ha quedado atrás, una puerta se ha cerrado a tus espaldas, y otra se ha abierto enfrente tuyo. Has "crecido" un poquito, has pulsado uno de los botones del autoconocimiento y una región de tu interior antes oculta para tí se ha llenado de luz. En mi caso, muchas veces coincide con el hecho de escribir (una historia, una reflexión, un diario...). Creo que este ha sido uno de esos momentos.

Bufff... suficiente por hoy. Si alguno de los pocos que conocen la existencia de esta bitácora ha llegado hasta el final, se merece mi más sincera enhorabuena... creo que después de este "hurgar" en mi interior, ni siquiera Nietzsche va a poder conmigo. Vuelta al trabajo.

Escrito por Cristina Balbás Martínez
(0) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias (URL para referencias)


Comentarios


Comentar



Recordar datos




LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009